EL PIE Y LA PODOLOGÍA

El pie y la podología

El Pie es una de las partes del cuerpo que más abuso sufre y menos cuidamos; soporta el peso del cuerpo, nos ayuda a caminar, bailar, deporte y sólo nos acordamos de él cuando nos duele. Los pies son fuertes y flexibles, con una estructura de 26 huesos, 107 ligamentos, 33 articulaciones y 20 músculos.

El profesional sanitario especialista en el tratamiento y cuidado integral del pie es el Podólogo/a.

El podólogo/a es el profesional sanitario universitario con los conocimientos, habilidades y aptitudes para realizar las actividades dirigidas a la prevención, al diagnóstico y tratamiento de las afecciones y deformidades de los pies, mediante procedimientos terapéuticos podológicos. Actúa de forma autónoma o dentro de un entorno pluri o multidisciplinar, con una identidad bien definida.


La Podología es la rama de las ciencias de la salud que se encarga del estudio, diagnóstico y tratamiento de las patologías, enfermedades y alteraciones que afectan al pie. Su campo profesional se circunscribe a diagnosticar, prescribir, administrar y aplicar tratamientos farmacológicos, ortopodológicos, físicos y quirúrgicos en las enfermedades y deformidades de los pies. En nuestro país y según el artículo 7.2.d) de la Ley 44/2003, de 21 de noviembre de Ordenación de las Profesiones Sanitarias se define al profesional de podología como autónomo en la realización de las actividades dirigidas al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y deformidades de los pies mediante las técnicas terapéuticas propias de su disciplina. Por otro lado y de acuerdo con el artículo 6.2.a) de la Ley 55/2003, de 16 de diciembre del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, se clasifica al podólogo/a como personal universitario y en la actualidad con los planes de estudio de Título de Grado.

Acuda al podólogo/a ante cualquier dolencia de sus pies.

Funciones del podólogo/a.

El podólogo/a es un profesional de la salud que tras una formación universitaria está capacitado para tratar todas y cada una de las afecciones del pie.

Su trabajo se desarrolla en diversos campos, cumpliendo la normativa vigente de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

  • Quiropodología. Eliminación de durezas, tratamiento de papilomas, tratamiento de las uñas encarnadas, engrosadas, micóticas.
  • Biomecánica de la marcha. Estudio de marcha normal y patológica; la distribución dinámica y estática de las presiones que recibe el pie, y cómo esto afecta al resto del cuerpo.
  • Farmacología. El podólogo/a o podiatra está habilitado para la preinscripción de fármacos al igual que el médico y el odontólogo.
  • Ortopodología. Tratamiento del pie a través de ortosis de siliconas, soportes plantares, férulas nocturnas y diurnas, corrección de uñas (ortonixia).
  • Cirugía podológica. Todas las técnicas quirúrgicas por debajo del tobillo, para solucionar la patología del pie
  • Podología pediátrica. Especializada en el pie del niño y sus afecciones más comunes.
  • Podología deportiva. Especializada en el gesto del deportista y en sus afecciones más comunes.
  • Podología geriátrica. Especializada en el pie del anciano.
  • Pie diabético.

 

Decálogo para mantener sanos los pies

  1. Examine regularmente sus pies aunque no le duelan. Es su medio de locomoción para toda la vida.
  2. Lávese los pies a diario y séquelos bien, especialmente entre los dedos.
  3. Corte las uñas de los pies de forma recta, pero no demasiado cortas y vigile cualquier alteración como engrosamiento, cambio de color etc ya que pueden esconder distintas enfermedades.
  4. Es muy importante la elección del calzado adecuado. Cómprelos al final del día cuando los pies están más dilatados. Debe proteger al pie, ajustarse al mismo sin oprimirlo y ser de materiales naturales. El tacón no debe sobrepasar los 4 ó 5 centímetros y la puntera será lo suficientemente amplia.
  5. Seleccione el tipo de calzado en función de la actividad que va a realizar (andar, trabajar, deporte…)
  6. Utilice más de un par de zapatos y alterne su uso. Deséchelos si están gastados o deformados.
  1. Evite andar descalzo, sus pies están más expuestos a lesiones e infecciones, aunque los baños en el mar son recomendables.
  2. Sea cauteloso con los remedios caseros, el autotratamiento puede dar lugar no sólo a no eliminar el dolor sino a provocar otros.
  3. Controle las grietas y heridas en la piel, pueden anunciarle patologías solapadas.
  4. El dolor de pies no es normal. Si éste se produce y persiste, consulte a su podólogo/a.

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